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Full text of "!Llevar la derecha! -- : recomendación en un acto, en prosa y verso"

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6  2  8rj      , 
JOSÉ  AGUAPO  PÉReZ 


LlBvaí  la  deiecHa!... 


Recomendacióx  en  un  acto. 


EN   PROSA   Y  VERSO,  ORIGINAL 


MÚSICA  DKL  MAESTRO 


PABLO    LUNA 


eopvrlgtit,  bv  3osé  Aguado  Pérez,  l9io 

SOCIKDAD  DE  AUTORES  ESPAÑOLES 
Muñes  de  Balboa,  C2 

ISXO 


¡LLEVAR  LA  DERECHA! 


Jista  obra  es  propiedad  de  su  autor,  y  nadie  po- 
drá, sin  8U  permiso,  reimprimirla  ni  representarla  en 
España  ni  en  los  países  con  los  cuales  se  hayan  cele- 
brado, ó  se  celebren  en  adelante,  tratados  internado- 
aales  de  propiedad  literaria. 

El  autor  se  reserva  el  derecho  de  traducción. 

Los  conaisionados  y  representantes  de  la  Sociedad  di 
Autores  Españoles  son  los  encargados  exclusivamente 
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del  cobro  de  los  derechos  de  propiedad. 

üroits  de  représentation,  de  traduction  et  de  repro 
duction  reserves  pour  toas  les  pays,  y  compris  la  Sa« 
de,  la  Norvége  et  la  Hollando. 


Queda  hecho  el  depÓBíto  que  m.arca  ia  ley. 


¡LLEVAR  LA  DERECHA!. 

RECOMENDACIÓN 
en    un    acto,    en    prosa   y   verso 

ORIGINAL  DE 

JOSÉ  AGUADO    PÉREZ 

música  del  maestro 

PABLO    LUNA 


Estrenada  en  el  ROYAL  KURSAAL  (antes  Teatro  Regio) 
el  21  de  Junio  de  1010 


■*- 


MADRID 

B.  TUOBOO.  IMP.,  MABQCÉB  OB  SAHTÁ  AHA,  U  DÜP.* 
TeU/ono  ntinuvo  ffi 

1©10 


^Q,  Pilar  CQonterde 

Sugestivas,  bellas  y  graciosísimas 
ürtistas, 


v/  Q/¿^M. 


REPARTO 


PERSONAJES  ACTORES 

GLORIA Pilar  Monterde. 

PEPA Concha  Sánchez  Belí. 

CANDIDITO Sr.    Matheos. 


Época  sicalíptica 


Izquierda  y  derecha  del  actor...  Sr.  Matheos 


Advertencia.  En  Madrid  existen  en  las 
principales  calles  unas  placas  indicadoras  que  dicen: 
Llevar  la  izquierda. 


«JLJUOLILILIIJJUUUMIUUIJUIUIVJUWJI 


lUUULUUUSJUU 


ACTO  ÚNICO 


■Gabinete  elegante.  Puerta  al  foro  y  lateral  derecha.  Junto  á  aquella 
se  supone  que  está  la  puerta  de  la  escalera. 

ESCENA  PRIMERA 


PEPA  y  CaNDIDITO  entrando  por  el  foro.— Pepa  es  una  doncella 
que  se  pasa  el  día  pensando  en  dejar  de  serlo;  habla  con  marcado 
acento  andaluz.  Candidito  es  un  pollo  elegante,  tímido,  y  que  tiene 
encogida  una  pierna,  por  cuya  causa  cojeará  muy  visiblemente.  Lle- 
va en  Ja  solapa  una  flor  y  en  la  mano  un  «bouquet»  y  una  cajita  de 

dulces 


Pepa 


Oand 

Pepa 
Cand 
Pepa 


€anü, 
Pepa 


Pase  usté,  señorito  Cándido.  La  señorita 
Gloria  ha  salió  á  la  calle,  pero  al  marcharse 
me  dijo:  Si  viene  mi  simpático  primo,  que 
espere,  porque  voy  á  estar  ocupa  un  ratiyo. 
Gracias,  Pepa.  Esperaré.  (Deja  sobre  la  mesa  ios 

dulces  y  el  'bouquet».) 

(Medio  mutis  por  el  foro.  Suspirando.)  ¡Ayl... 
¿Suspiras,  Pepa? 

¡Pues  no  he  de  suspirar,  señorito  Cándido! 
¿Usted  sabe  lo  que  es  estar  sola  en  la  coci- 
na junto  al  fuego  too  el  santo  día...  ¡y  siem- 
pre sola!... 

Ya...  ya  me  hago  cargo... 
iQue  no  se  vea  usté  nunca  así!...  Sin  ningún 
consuelo,  y  sobre  too  sin  ningún  arrimo. 


60S609 


-    8   — 

¡Ay,  si  yo  encontrara  una  persona  tan  sim- 
pática y  tan  cariñosa  como  usté!...  Porque- 
ueté  debe  ser  muy  cariñoso...  (zalamera.) 

Cand  Asi...  Para  ir  tirando... 

Pepa  [Pues  con  eso  me  contentaba  yo!  ¡Pero  soy 

muy  desgracia!  ¡muy  desgracia!  (sollozando.). 

Cand  Pero  mujer,  no  te  aflijas...  Y  sobre  todo  no- 

te apartes  de  la  razón. 

Pepa  No,  señor.  Si  no  me  aparto...  (Acercándose  más- 

á  Candidito.) 

Cand.  Aquí  me  tienes  á  mí  para  que  te  mires  en 

mi  espejo.  Con  juventud,  con  dinero...  y  con 
esta  pierna  que  la  tengo  encogida  desde 
hace  un  año  y  no  me  puedo  valer  de  ella. 

Pepa  ¡Pero  á  usté  se  le  estirará  alguna  vez! 

Cand.  No  tengo  muchas  esperanzas  de  llevarla  de- 

recha. Y  menos  en  invierno.  Con  el  frío  se 
me  encoge  más. 

Pepa  ¡Pobrecillo! 

Cand.  Sin  embargo  sufro  y  me  aguanto,  porque 

comprendo  que  es  el  dedo  de  la  Providencia 
el  que  marca  el  destino  de  las  personas. 

Pepa  ¡Ay,  señorito!  ¡Aviada  voy  á  estar  yo  con  el 

dedo  ese  toa  la  vida! 

Cand.  ¡No,  mujer!  Toda  la  vida,  no.  Las  cosas  cam- 

bian. Y  cuando  menos  lo  pienses  te  encuen- 
tras conque  tienes  por  delante  un  camino 
abierto  sembrado  de  flores...  y  ya  has  dejado- 
de  ser  doncella. 

Pepa  ¡Ese  día  me  voy  á  gasta  catorce  reales  en 

una  vela!  Porque  la  verdá,  yo  no  sirvo  pa 
esto.  Y  comprendo  que  á  una  señora  no  le 
hago  yo  ningún  servicio. 

Cand.  Pues  mi  prima  está  muy  satisfecha  contigo. 

Pepa  Porque  es  muy  rebuena  y  muy  alegre.  ¡Se 

pasa  too  el  día  jugando!...  Pa  ella  el  mundo 
es  una  chirigota.  Pídale  usté  too  lo  que  quie- 
ra; pero  como  se  trate  de  algo  serio,  á  la  se- 
ñorita no  se  lo  pida  usté  porque  no  se  lo  da. 
jTié  que  ser  too  de  capricho!  Con  las  comi- 
das es  lo  mismo.  ¡A  mí  me  güelve  loca!  Hoy 
quiere  too  á  la  española;  mañana  too  á  la 
francesa...  Na,  que  no  sabe  una  como  darle 
gusto.  Pero  eso  sí.  Como  decente,  muy  de- 


—  9  — 

cente.  En  esta  casa  no  ha  entrao  todavía  un 
hombre  solo.  Misté,  señorito.  Antinoche  vi- 
nieron cuatro... 

Cand  ¿Cuatro? 

Pepa  No  se  asuste  usté  porque  no  pasó  na.  Mucha 

broma,  mucha  conversación  y  mucha  labia. 
La  señorita  too  de  boquilla. 

Cand  Pero  eso  perjudica  á  mi  prima.  La  compro- 

mete... 

Pepa  ¡Cá,  no  señor!  Sale  too  el  mundo  encantao 

de  su  educación  y  de  sus  buenas  formas. 
También  esos  señoritos  la  obsequian  con 
pasteles  y  flores  como  usté. 

Cand  ¿Sí,  eh?  Pues  para  que  rabie,  esta  tarde  te 

voy  á  convidar  á  ti...  Toma...  (Dándole  un 

pastel.) 

Pepa  Gracias,  señorito ..  Y  ya  que  estamos  con 

pasteles  voy  á  corresponder  á  su  fineza  can- 
tándole á  usté  el  Petisú. 

Cand.  ¿Y  qué  es  eso? 

Pepa  ¿Eso?  Un  tango  que  echa  crema.  Lo  aprendí 

en  Sevilla. 

Cand  Vamos  á  verlo. 

Música 

Pepa  Te  voy  á  cantar  á  tí, 

y  vas  á  escucharme  tú 

un  tanguito  muy  sabroso 

que  llaman  del  Petisú. 
¡Ay,  Jesúl 
Cand  ¡Ay,  Jesú! 


Pepa  Vi  una  niña  muy  preciosa 

que  vendía  pastelillos, 
y  embobaba  con  sus  cosas 
á  los  viejos  y  chiquillos. 
Y  tenía  un  petisú 
que  valía  un  potosí, 
y  después  de  hacer  el  bú 
el  pastel  fué  para  mí. 

jAy,  qué  rico! 

¡Cómo  quema! 


—  10  — 

¡Qué  sabrosa 
está  la  crema! 
Al  probarlo 
dan  anhelos 
de  chuparse 
hasta  los  dedos. 


Niña  mía 
retrechera, 
á  tu  vera 
déjame  tú, 
todo  el  día 
si  te  veo 
saboreo 
el  petisú. 
¡Ay,  Jesú! 
Cand.  ¡Ay,  Jesú! 

¡Me  güerve  loco 

tu  petisú!  (Bailau  ) 

Hablado 

Pepa  ¿Qué  le  ha  parecido  el  tanguito? 

Cand  Almíbar  puro. 

Pepa  Así  debe  ser  usté  también.  Solo  que  tié  usté 

un  defecto  muy  grande. 

Cand.  ¿Cuál? 

Pepa  Que  no  sabe  usté  aprovechar  las  ocasiones... 

¡Vamos!  Que  no  es  usté  atrevidillo...  ¿Quié 
usté  hacerme  otro  obsequio,  señorito  Cándi- 
do? (Yo  se  la  pido.) 

Cand.  Pide  lo  que  quieras. 

Pepa  Esa  flor,  (señalando  la  que  lleva  Candidito  en  la  so- 

lapa.) 

Cand  Concedida.  Te  la  vas  á  colocar  en  el  pelo, 

Pepa  Colóquemela  usté,  señorito. 

Cand.  No,  eso  no.  En  la  mano,  (va  a  darle  la  flor  y 

suena  la  campanilla  de  la  escalera.) 

Pepa  ¡Jesú!  |La  señorita  Gloria! 

Cand  ¡Uyl  ¡Mi  primal  (Asustados.) 

Pepa  ¡Qué  lástima!  ¡Ahora  que  me  la  iba  á  poner 

en  la  mano!...  (Vase  ai  loro  y  ábrela  puerta  de  la 
escalera.) 


—  11  — 


ESCENA  II 

DICHOS  y  GLORIA  vestida  de  calle  elegantemente.  Es    una  señorita 
tirando  á  cocote.  Entra  muy  nerviosa 

Gloria         ¡Qué  escándalo!... 

Cand.  Buenas  tardes, 

mi  primita  angelical. 
Gloria         Vengo  indignada. 
Pepa  Los  nervio?. 

Gloria         ¡Y  con  ganas  de  pegar!... 
Cand.  ¿Qué  sucede? 

Glori^  Lo  de  siempre; 

que  no  hay  quien  se  atreva  ya 

á  salir  por  esas  calles 

no  siendo  con  un  guardián. 

¡Qué  hombres  tan  brutosl  ¡Qué  lenguas! 

¡Y  qué  modo  de  accionar! 

Y  de  piropos  no  hablemos. 
¡Jesús  cuanta  atrocidad! 

(usando  distintas  voces  imita  que    le    echan  piropos.) 

¡Vaya  una  tía!  ¡Zeñores, 
qué  curvas  tan  pronuncias! 
¡Ole  las  hembras!  Comía 
su  manzana  hasta  sin  pan. 
¿Tiene  usté  música,  prenda? 
porque  no  le  falta  más. 

Y  otras  mil  barbaridades, 
del  repertorio  especial 

que  usan  los  hombrea,  tan  sólo 
por  vernos  ruborizar. 
Hasta  un  niño,  que  tendría 
diez  años  todo  lo  más, 
me  mir6  y  dijo:  Señora, 
la  ponía  á  usté  en  mi  altar. 

Y  yo  le  dije:  Mocoso, 

¡si  no  llegas!  Y  él,  audaz, 
contestó:  ¿Y  usté  qué  sabe 
dónde  quería  llegar? 
Pepa  Pues  pa  lo  que  á  mí  me  dicen, 

señorita,  eso  'no  es  na. 


12  — 


Cand. 
Gloria 


Cand 
Pepa 


Gloria 


Cand 
Gloria 


Pepa 

Gloria 


Cand 


Gloria 


¡Ay,  qué  cochinos! 

Y  gracias 
á  que  por  casualidad 
no  me  encontré  en  apreturas 
y  así  me  pude  librar 
de  sufrir  una  inspección 
por  delante...  y  por  detrás. 
Los  hombres,  regli^tradores 
son  de  nuestra  propiedad. 
¿Y  por  qué  entonces  no  llamas 
á  los  guardias? 

¡Cámara! 
Porque  si  vienen  los  guardias... 
resultan  dos  hombres  más. 
El  señorito  no  sabe 
de  la  misa  la  mita 
¿Qué  ha  de  saber,  si  es  un  primo... 
mi  primo  como  no  hay  más? 
De  los  de  «no  te  menees, 
que  te  puede  sentar  mal.» 
¡Pero  prima!... 

¡Guarda  el  pico! 
No  tiene  derecho  á  hablar 
el  hombre  que  aunque  se  empeñe 
no  es  chicha  ni  limoná; 
que  no  fuma,  que  no  bebe, 
ni  sabe  lo  que  es  tirar... 
la  casa  por  la  ventana, 
ni  acude  al  Royal  Kursaal, 
y  que  baja  ¡a  cabeza 
cuando  tiene  que  pasar 
por  un  puesto  de  postales,.. 
¡Qué  gracioso! 

¡Qué...  morral! 
Si  yo  fuera  hombre...  ¡cualquiera 
me  la  hacía  á  mí  bajar! 
Pero  mujer,  reflexiona 
que  soy  joven,  y  además, 
que  con  la  pierna  encogida 
no  me  quedan  ganas  ya 
de  ser  alegrel. . 

¡So...  mandria! 
¿Cómo  se  te  va  á  estirar 
si  tú  no  pones  los  medios? 


—   13   - 


Pepa 

Gloria 

Cand. 
Gloria 
Cand  . 

Gloria 


Cand. 

Pepa 

Gloria 


Cand. 


El  hombre  ha  de  ser  jovial 
y  atrevido  sin  que  nunca 
se  llegue  á  ruborizar; 
y  ha  de  tener  con  las  hembras 
la  vista  muy  larga,  ¿estás? 
y  tú  la  tienes  muy  corta... 
¡si  la  tienes! 

Es  verdá. 
Se  me  ocurría  una  idea 
para  acostuníbrarte... 

(Asustado.)  ¿Cuál? 

Cambiarme  aquí  de  vestidos. 
¡Jesús,  qué  barbaridao! 
¡Desnudarte  ante  mi  vista!... 

(a  Pepa.) 

Y  tú  también.  Vamos  ya. 
Es  un  medio  de  que  vayas 
aprendiendo  á  desnudar. 
¿Las  dos  y  yo  solo?  ¡Primal 
(]Ay,  qué  primo'...) 

Me  es  igual 
que  protestes.  Desde  ahora 
B8  acabó  la  caridad 
¡y  aquí  queremos  las  cosas 
muy  derechas! 
(a  Pepa.)  Tú  verás 

cómo  se  le  sube  el  pavo... 
¡¡Sí  que  se  me  subirá!! 


Música 

Durante  este  número  Gloria  y   Pepa  se  desnudarán  según    indica  la 
letra  del  cantable.  Candidito  deberá  sudar  tinta 


Gloria 
Pepa 


Cand. 


El  desnudarse 

una  mujer 

requiere  un  arte 

singular, 

que  hace  á  cualquiera 

enloquecer 

cuando  se  sabe 

ejecutar. 

(Aunque  presumo 

la  intención 


—  n  - 

yo  no  me  atrevo 
ni  á  á  mirar; 
¡63  un  momento 
de  cajón! 
¡A}',  si  me  llego 
á  equivocar.) 


Gloria 
Pepa 

Cakd  . 

"Gloria  f 
Pepa      ( 

Cand  . 

Gloria 
Pepa 

Cand. 

Gloria 

Pepa 

Gloria 

Pepa 

Cand. 


La  blusa  descubre, 
los  brazos  desnudos; 
que  son  torneados... 
(Que  son ..  ¡pistonudos!) 

(Mira  de  reojo  ) 

Y  luego  la  falda 
cayendo  sencilla... 
descubre  el  principio. . 
(]De  las  pantorrillas!) 

(ídem.) 

Van  apareciendo 
muy  poquito  á  poco 

los  demás  encantos... 

(¡Dios  se  vuelve  loco!) 

Y  como  fin  de  fiesta 
me  quito  el  pantalón. 
¿Te  gusta,  Candidito?... 
¿Le  gusta,  señorito?... 
(¡La  des...  coyuntación!) 


Gloria  )  Si  una  mujer  se  desnuda 

Pepa      )  y  el  que  la  ve  no  se  anima 

es  que  el  hombre  está  sin  alma 
¡ó  es  que  la  tiene  dormida! 
Gloria  ¡Anímate! 

¡Levanta  ya! 
(a  Pepa.)  ¡Cógele  tú! 
Cand.  ¡Por  caridad!... 

Gloria  Un  zarandeo 

te  probará. 

(juegan  las  dos  con  Candidito.) 

Pepa  Y  de  seguro 

le  curará. 
€and.  ¡Ay,  ay,  ay! 

¡Por  caridad! 


—  15  — 

Gloria        ¡Llevar  la  derecha!  dice  un  cartelito 

que  han  pueeto  en  las  calles  de  una  gran 

[nacióo 
y  todos  los  hombres  con  mucho  respeto 
cumplen  el  mandato  del  gobernador. 
Y  aunque  aquí  dijeron  unos  cuantos  primoe- 
que  eso  por  las  calles  sería  inmoral 
allí  las  mujeres  de  todas  edades 
se  hallan  encantadas  con  la  autoridad» 
Si  quieren  ustedes 
dar  gusto  á  las  hembras 
llevar  caballeros 
¡llevar  la  derecha! 
Los  TRES  Si  quieren  ustedes,  etc. 


Gloria        A  cuantas  mujeres  se  hallan  en  mi  caso- 
dentro  de  unos  días  voy  á  reunir 
y  le  pediremos  á  nuestro  Gobierno 
que  esos  cartelitos  nos  coloque  aquí. 
Si  algún  caballero  esta  ley  no  acata 
le  reprenderemos  con  mucho  rigor 
y  si  la  reforma  no  entra  en  su  cabeza..^ 
se  la  cortaremos  sin  más  remisión. 
Si  quieren  ustedes,  etc. 

Les  TRES  Si  quieren  ustedes,  etc. 

(suena  la  cimpanilla.) 

Hablado 


Gloria 
Pepa 
Gloria 
Cand. 


Pepa 

Gloria 
í'epa 


Gloria 


¿Han  llamado?... 

Juraría  que  si,  señorita. 

¡Dios  mío  y  yo  casi  con  el  traje  de  Eva!... 

¡Esto  es  un  compromiso!  (Muy  apurado.)  ¿Qué 
dirán  de  mí?   (suena  la  campanilla  con    gran  vio- 
lencia.) 

jjesú!  ¡Le  ha  entrao  el  vértigo  á  la  campa- 
nilla! 

(Azorada.)  ¿Qué  hacemoR? 
Ocúltense   ustedes   ahí  dentro,  (señalando  i» 
lateral  derecha.)  Yo  hablaré..,  Diré  que  usté  ha 
salido... 
Tienes  razón. 


—  16  — 


Cand.  ¡Qué  compromiso!  (suénala  companilla.) 

Gloria  (Empujando  á  Caudidito  )  ¡A.nda!,..  ¡Anda!.  .  (Hace 

muti?  con  él  por  lateral  derecha.) 


ESCENA  III 

PEPA   medio  mutis  en  el  foro,  abre  la  puerta  de  la  escalera  y  figu- 
ra que  mantiene  un  dialogo 

No,  señora,  no  está:  ha  salió.  (Pausa.)  ¿Cómo? 
i  A  esa  portera  le  voy  á  arranca  el  moño  por 
infundiosa!  (ídem.)  Bueno;  se  lo  diré  asi  á  la 
señorita.  (ídem.)  Muchasgracias.  (ídem.)  ¡Vaya 

usté  con  Dios!    (Entrando  y  llamando  en  la   puerta 

lateral  derecha )  Salgan  ustéé  que  aqul  no  ha 
pasao  na.  Era  la  señorita  Clara. 


ESCENA  ULTIMA 


PEPA,  GLORIA  y  CANDIDITO,  que  entra  en  escena  dando  saltos  de 
alegiía  y  siu  cojear  lo  más  mínimo 

Cand.  ¡Eureka,  prima  querida! 

Pepa  ¿Qué  pasa? 

Gloria  Yo  no  lo  sé... 

Cand.  (Enseñándole  la  pierna.) 

Pues  mira...  ¡Que  la  estiré! 
¡Que  no  la  tengo  encogida! 

Gloria  (Asombrada) 

¡Un  milagro! 
Pepa  Cámara, 

no  lo  creo  y  lo  estoy  viendo. 
Cand.  Vaya,  ¡abur!  Me  voy  corriendo... 

¡á  enseñársela  á  mamá!  (vase.) 
Gloria        (ai  público.) 

Como  aquí  acabáis  de  ver 

es  un  doctor  la  mujer 

que  cura  cuanto  pretende, 

pues  si  la  ciencia  no  entienie 

en  cambio  sabe...  querer. 

TELÓN 


COUPLETS  PARA  REPETIR 


Un  joven  muy  guapo  á  quien  yo  conozco, 
que  tiene  una  gata  de  nñ  tamaño  atroz, 
está  echando  lumbre  desde  que  ha  sabido 
que  los  perroá  tienen  una  exposición. 
Y  ayer  me  decía  con  mucha  tristeza: 
Si  admitieran  gatos  en  concurso  tal 
como  presentase  la  minina  mia 
me  llevaba  el  premio  sin  dificultad. 
Si  quieren  ustedes,  etc. 


Tiene  hace  unos  días  doña  Filomena 

una  cocinera  tan  original, 

que  todas  las  noches  como  plato  fuerte 

un  cabrito  asado  pone  de  cenar. 

Doña  Filomena  piensa  despedirla 

y  dice  con  tono  de  sinceridad: 

Qué  vaj'a  á  otra  casa  porque  ya  en  la  mía 

no  hace,  aunque  se  empeñe,  ni  un  cabrito  más. 


Un  autor  que  escribe  obras  de  teatro 
una  zarzuelita  anoche  estrenó, 
pero  á  los  morenos  no  les  satisfizo 
y  dieron  á  la  obra  un  meneo  atroz. 
Y  lo  más  curioso,  según  me  han  contado, 
es  que  está  alga  Joco  este  pobre  autor 
y  viendo  su  obrita  desde  una  butaca 
él  también  furioso  se  la  meneó. 


Yo  sé  de  un  modisto  que  por  lo  famoso 
tiene  la  parroquia  mejor  de  Madrid, 
y  á  su  casa  acuden  todas  las  señoras 
que  como  elegantes  quieren  presumir. 
Pero  no  hace  un  traje  que  le  salga  justo 
y  todas  le  dicen  al  irse  á  probar: 
Ensáncheme  un  poco  por  aquí  delante 
ó  métame  un  poco  por  aquí  detrás. 


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Precio:  UJiQ.  peseta 


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